miércoles, 14 de enero de 2009


Érase una vez una reina que respondía al nombre de Elena y cuyo reino se llamaba Alzira. Esta reina prometió a sus súbditos la construcción de una biblioteca, una biblioteca que estaría a la altura de aquel reino de casi 45.000 habitantes. Los jóvenes se alegraron mucho ya que hasta la fecha tenían una biblioteca que respondía a todos los nombres menos al de biblioteca. Era un espacio cerrado, donde tenían que estar todos apretados y sin luz; en época de exámenes aún era peor. Los muchachos le llamaban “El cajón oscuro”
Por eso los jóvenes recibieron la noticia con los brazos abiertos aunque poco duró su alegría ya que conforme iba pasando el tiempo veían que aquel solar continuaba intacto, nadie hacía nada. Algunos ya predecían que mientras duraran sus estudios estaban condenados a seguir en ese "cajón oscuro" al que se llamaba “biblioteca” pues las esperanzas se iban perdiendo.
Un buen día decidieron ir al Palacio Real y solicitar audiencia con Elena.
-Alteza, usted nos prometió una biblioteca y aún no se ha empezado a construir. ¿Nos puede decir cuando va a ser el inicio de la obras? –preguntaron los muchachos-
-No os preocupéis que pronto empezaremos, en unos meses la biblioteca será una realidad –contestó la reina-
Los chicos y las chicas que habían ido a Palacio ya no confiaban mucho en ella y sus pronósticos fueron ciertos; pues pasó otro invierno, otro febrero, otros exámenes en el “Cajón Oscuro”. Llegó el Verano, la primavera, pasaron las estaciones, los años…
No podían creer que les estuviera mintiendo aquella mujer en la que habían depositado su confianza pero un buen día se dieron cuenta de lo que pasaba, de porque no se hacía nada desde Palacio y el problema era que no había dinero. La reina había tenido otras prioridades que nada tenían que ver con una biblioteca, eran prioridades que quedaban lejos del alcance de la mayoría de lo súbditos. Entonces se dieron cuenta que ya nada podían hacer, si no había dinero no habría nunca biblioteca.

Casi todos los cuentos tienen final feliz pero desgraciadamente este no lo tiene, este es un desenlace triste pues siguió pasando el tiempo y aquella reina que había mentido continuó manipulando y mintiendo.
Hoy en día los jóvenes del lugar continúan paseando por el solar esperando el momento en que puedan dejar de ir al “cajón oscuro”.
Por muchos ya ha sido calificada como al biblioteca que nunca llegó a construirse o aún peor “La biblioteca virtual”

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